Lidia ha crecido cargando con los problemas de dinero en su familia. Tras una fiesta que apenas recuerda, Lidia siente que algo malo pasó. Su novio, Biel, no le da respuestas claras y la incertidumbre la consume. Atrapada entre la culpa y la duda, su mayor reto será encontrar el valor para romper con él y consigo misma, dejando atrás la idea de que amar es aguantar.