Maya es extrovertida, llena de energía y siempre dispuesta a hacer reír a los demás. Lucha en silencio con su TDAH, lo que a veces la hace parecer distraída o desorganizada. Esto, junto con su forma de ser tan única, la convierte en objetivo de bromas crueles y bullying en la escuela. Aunque en apariencia parece no importarle, el acoso constante la hiere más de lo que deja ver. A pesar de su exterior extrovertido, Maya se refugia en su mundo interior, donde dibuja y crea historias para escapar de la realidad. Sin embargo, intenta mantener una actitud positiva ante todo, buscando hacer reír a los demás y ocultar su dolor tras su sonrisa. Su deseo de ser aceptada es grande, pero, en el fondo, lucha con la inseguridad de sentir que nunca será vista por lo que realmente es.